Las “Refigerator Ladies” o el karma existe (I) – ENIAC

Eckert-Mauchuly
Eckert y Mauchly

En 1946 se construye en la Universidad de Pennsylvania la ENIAC (Electronic Numerical Integrator And Calculator), la primera computadora electrónica de propósito general y que fue utilizada por el Laboratorio de Investigación Balística del Ejército de los Estados Unidos. Los inventores (y pioneros) reconocidos de ésta y sus posteriores sucesoras EDVAC, BINAC y UNIVAC, fueron J. Presper Eckert, Jr. y John Williams Mauchly.

Este último escribió un memorandum titulado: “Utilización de Tubos al Vacio de Alta Velocidad para realizar cálculos“. Tras más de un año en el olvido, el memorandum fue encontrado y desempolvado por el Teniente Herman H. Goldstine, del Laboratorio de Balística de los Campos de Prueba de Aberdeen, que había sido profesor de matemáticas de la Universidad de Michigan. Este memorandum abrió las puertas para que Washington aprobara el presupuesto para emprender la construcción de la computadora, emulando a la Universidad de Harvard que estaban construyendo la pionera Mark I, en colaboración con IBM. El proyecto de casi medio millón de dólares fue dirigido por Eckert quien, a su vez, fue el ingeniero principal. Mauchly, que trabajaba como profesor a tiempo completo, aparecía como consultante y Goldstine era el enlace entre el grupo de trabajo y el Laboratorio de Balística.

La construcción del equipo comenzó en abril de 1943 y termino aproximadamente 3 años después, cuando la II Guerra Mundial ya había concluido. La ENIAC fue presentada en público el 15 de febrero de 1946; ocupaba una superficie de 167m² y tenía 17.468 tubos de vacío, 7.200 diodos de cristal, 1.500 relés, 70.000 resistencias, 10.000 condensadores y 5 millones de soldaduras. Pesaba 27 toneladas, medía 2,4 m x 0,9 m x 30 m, y utilizaba 1.500 conmutadores electromagnéticos y relés.

Pero este monstruo electrónico constituyo un avance enorme en el campo de la computación por cuanto era capaz de realizar los cálculos matemáticos más intrincados 1.000 veces más rápido que la Mark I y además fue la primera computadora completamente electrónica y con capacidad para almacenar programas. Para dar la medida de lo que ENIAC representó, especialmente para las Fuerzas Armadas, digamos simplemente que un problema que habría tomado 25 horas de trabajo manual con una calculadora de mesa, ENIAC podía resolverlo en más o menos medio minuto.

Era totalmente digital, es decir, que ejecutaba sus procesos y operaciones mediante instrucciones en lenguaje máquina, a diferencia de otras máquinas computadoras contemporáneas de procesos analógicos.

ENIAC y su cableado
ENIAC y su increíble cableado

Sus programas o software, cuando requería modificaciones, tardaba días de instalación manual. Los programadores, soportaban, a pesar del aire acondicionado de la época, un sofocante calor: la ENIAC elevaba la temperatura del local a 50 °C.

Para efectuar las diferentes operaciones era preciso cambiar, conectar y reconectar los cables como se hacía, en esa época, en las centrales telefónicas. Este trabajo podía demorar varios días dependiendo del cálculo a realizar. Uno de los mitos que rodea a este aparato es que la ciudad de Filadelfia, donde se encontraba instalada, sufría de apagones cuando la ENIAC entraba en funcionamiento, pues su consumo  de electricidad era enorme.

Pero ¿quién realizaba todo este arduo trabajo?

Si bien fueron los ingenieros Mauchly y Eckert, los que pasaron a la historia de la computación, hubo seis mujeres que se ocuparon de programar la ENIAC, cuyo protagonismo ha sido silenciada a lo largo de los años y recuperado en las últimas décadas. Fueron clasificadas en su momento como “sub-profesionales“, posiblemente por una cuestión de género o para reducir los costos laborales.

Próxima entrega: Las “Refigerator Ladies” o el karma existe (I) – Las programadoras

Compujedrez mayo 2016